Soy lo que soy. ¿Me construyo o me destruyo? ‘Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de é/ mana la vida.’ (Pr 4:23)
El pasado sábado 21 de marzo tuvimos el tercer encuentro con conferencia bíblica del ministerio y, a la vez, grupo de singles TROBADA D’AMICS de la EUB. Integrado por solteros, divorciados, viudos y separados, este grupo pretende ser un espacio de encuentro de amigos cristianos, al mismo tiempo que un lugar donde encontrar nuevos amigos.
El seminario tuvo por título: «Soy lo que soy, ¿me construyo o me destruyo?«, y estuvo dividido en dos partes, una antes de comer y la siguiente después de una comida elaborada con mucho amor por el equipo de cocina de la EUB. Entre los 25 asistentes del grupo se encontraron creyentes de las iglesias de Gavá, de la Gracia, Castelldefels, Betània, ICPF, Punto de Misión, Pinar del Río, Tres16 Sabadell, Bautista d’ Hostafrancs, y…sobre todo, de l’ Església Unida de Barcelona, así como de Sevila, Madrid y Segovia.

El conferenciante fue, Efraín Morata -anciano de Ekklesia Montequinto (Sevilla), profesor de ERE y psicólogo- inició la conferencia hablando de la identidad en Cristo, para finalizar por la tarde con el tema de la sanidad interior, con detalles y ejemplos bíblicos.
Comentó que, a veces el exceso de actividad es porque no queremos mirarnos a nosotros mismos. ‘¿Quién eres?‘ Nos identificamos con nuestras profesiones, iglesia, familia, creencias religiosas e, incluso, desde que tenemos conciencia de nosotros mismos, nos vemos de una determinada manera porque otros nos ven así. Sin embargo, tenemos que pensar que cada uno es una piedra viva. ¿Sobre qué fundamento edificamos? A veces queremos construir una identidad imitando a otros, contraria a nuestras características personales: carácter, sensaciones, emociones.
Si nos han dañado tomamos posturas que son nuestras naturales, egoístas y nos generan problemas en el alma. Podemos hablar con nosotros mismos, nos creemos nuestro monólogo interno. «Date un discurso coherente con /a Biblia«. David decía: «Alma mía espera en e/ Señor porque aún he de alabarle«.

Para Jesús lo importante era lo que pensaba el Padre. También nuestro Padre Celestial quiere revelarnos quiénes somos, y darnos una identidad nueva: tenemos una piedrecita blanca con un nuevo nombre. Lo peor que nos puede pasar es no tener nombre en los cielos, y el verdadero gozo es ser conocidos por Dios (Isaías 43:1).
Es necesario poner orden en nuestro interior: ‘Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de é mana la vida’. Es pastorear nuestro propio corazón. Pablo le dice a Timoteo: ‘Cuídate tú y la sana doctrina‘, porque la batalla se libra en el alma, ya que el fin de nuestra fe es la salvación de esta. Lo que transforma el alma es la Palabra de Dios (Salmo 19:7).
Además de las dos sesiones de conferencias disfrutamos de canciones, dinámicas de grupo con preguntas sobre el estudio, desayuno y comida, mucho tiempo de comunión y de compartir entre singles cristianos, y agradecidos al Señor porque nuestro nombre está escrito en los cielos. I Marta Cabañas
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