Queremos compartir algunas de las actividades que estamos desarrollando como iglesia en el área social. Una de ellas es el reparto de alimentos y otra es el ropero.
Banc d’aliments
En el Banc d’Aliments nos reunimos el cuarto jueves de cada mes. Lo que hacemos es ayudar a personas que tienen necesidad de recibir alimentos. Son personas del barrio que nos vienen derivadas desde los asistentes sociales del barrio. Nuestra misión es ayudarles y mostrarles el Evangelio de una manera que Jesús practicó cuando estuvo en la tierra, que es cubriendo también sus necesidades más básicas como son los alimentos.

Lo que solemos hacer es dividirnos en diferentes grupos de trabajo, según la disponibilidad horaria que tiene cada uno. Por la mañana, un equipo va a recoger los alimentos de ese mes a la Zona Franca y los trae al Espai 360, donde se descargan y se apilan ordenadamente para la tarde. Otro grupo prepara lo que se ha de dar en ese día y guarda el resto para tener provisión para los siguientes meses. Después hacemos el reparto de 18:30 h a 20:00 h.
En los tiempos de reparto se crean oportunidades de entablar relaciones con las personas, ya que con algunos de ellos llevamos años, y nos conocen y nosotros los conocemos a ellos. Es importante para nosotros crear esos vínculos, e intentamos ser cuidadosos y respetuosos ya que no están pasando por momentos fáciles. Cada uno de ellos tiene sus problemáticas y queremos mostrarles que Dios tiene en cuenta sus necesidades y serles de bendición.
Somos un grupo diverso, diferentes generaciones, cada uno de nosotros pudiendo aportar algo. Me gusta ver a las más experimentadas del lugar que, aunque tienen sus achaques, están con una sonrisa y con ganas de seguir sirviendo a su Señor en la medida que pueden y iojo!… que muchas veces tienen más aguante que los que somos más jóvenes.
Me gustaría pediros oración por el grupo, que el Señor nos ayude a que seamos equipo. Que mientras el Señor nos permita bendecir lo hagamos teniendo en cuenta que el Evangelio es multiforme. Que, si en cada una de nuestras acciones diarias ponemos a Dios en medio, Él hablará a aquellos que están perdidos. A veces con palabras, a veces con una sonrisa, a veces con un «Buenas tardes, ¿cómo estás?», a veces con un paquete de arroz y un bote de judías blancas.
Ropero
El ropero es un espacio de atención y acompañamiento dirigido actualmente a hombres en situación de vulnerabilidad. El servicio se realiza el primer domingo de cada mes, en horario de 9:00 h a 13:00 h.
En este espacio ofrecemos ropa, ropa interior, mantas, artículos de higiene y otros productos básicos a las personas que acuden. Pero nuestro deseo va más allá de cubrir una necesidad material. Queremos que cada persona se sienta recibida con dignidad, respeto y cercanía.
La atención es siempre individual y personalizada. Mientras una persona está siendo atendida, no hay ningún otro usuario presente, únicamente el equipo de voluntarios. Procuramos crear un ambiente de privacidad y confianza, dedicando entre 10 y 15 minutos a cada uno. Durante ese tiempo les ofrecemos un pequeño desayuno (café y pasta) y mantenemos una conversación tranquila para conocerlos mejor y comprender su situación actual.

Para nosotros este tiempo es muy valioso. No se trata solo de entregar ropa sino también de escuchar, acompañar y estar presentes. En muchas ocasiones, estas conversaciones nos permiten conocer más profundamente a algunos de los chicos que acuden, quienes a veces simplemente necesitan hablar, sentirse escuchados y saber que alguien se interesa sinceramente por ellos.
A través de este servicio queremos compartir el amor de Cristo de manera práctica, cubriendo las necesidades básicas de las personas más vulnerables y mostrando el cuidado y la compasión que Él tiene por cada vida. También aprovechamos, cuando surge de forma natural y respetuosa, para explicar quiénes somos, que esta acción social forma parte de las actividades de la Església Unida de Barcelona, compartimos nuestro testimonio y les invitamos a la reunión de los domingos. Algunos de ellos nos han visitado en varias ocasiones.
Muchos usuarios llevan tiempo acudiendo al ropero, por lo que se ha creado un vínculo cercano y de confianza mutua. En algunos casos incluso nos han permitido orar por ellos ante situaciones personales difíciles que han compartido con nosotros.
Entre las personas que atendemos encontramos realidades muy diversas: hombres que viven en situación de calle, otros que residen en centros de acogida y algunos que comparten piso. Cada domingo solemos atender entre 8 y 15 personas.
Actualmente el equipo del ropero está formado por 9 voluntarios. Cada domingo el servicio lo realiza un equipo de 3 personas: una se encarga principalmente de la entrevista y el acompañamiento, mientras las otras preparan el desayuno y organizan los artículos necesarios.
Os animamos a participar con nosotros en este servicio. Es una oportunidad mensual para servir, acompañar y reflejar el amor de Cristo de manera sencilla pero significativa. I Andreu Penalva
Leave a Reply